No son pocas las veces en las que pienso que mi madre preferiría que fuese una chica "normal", que fuese a botellones todos los viernes y fumase cachimba a escondidas. Y bien por el que le guste conociendo o sin conocer los riesgos que pueden conllevar. Pero yo no soy así.
Yo soy totalmente distinta, no bebo y repugno fumar y no tengo problema ninguno en decir que voy a ir a tal sitio aunque sepa que con eso me lleve una cara de desaprobación. Seguramente sea verdad eso de que estoy mimada y me dejan hacer lo que quiero, pero, ¿no viene eso porque siempre he hecho lo que me han dicho, he vuelto siempre a mi hora y jamás me he metido por "malos caminos"? Porque estoy segura de que no todos los padres saben que su hij@ fuma, que bebe y acaba en el suelo tirado y que tontea con las drogas.
Tengo el punto de vista de quién jamás ha probado esas cosas y de quién las condena, es verdad.
Pero a veces pienso que mi madre me preferiría así, "normal". Muchos de mis amigos son más pequeños que yo, ella se ríe cada vez que se lo recuerdo. ¿Y si algunas noches en lugar de guardar una rockstar en mi cuarto guardo mejor una botella de ron? Seguro que hubiera sido preferible gastarme el dinero de esos rotuladores en una cachimba. Y si en vez de acariciar los gatos de la plaza me siento a fumarme un porro mucho mejor.
Soy consciente de que parezco una idiota diciendo esto, de que quizás en un futuro acabe así yo también y que obviamente por no hacer esas cosas soy yo más respetable que ellos. Pero, mamá, si yo soy así cómo soy: transparente, que no te oculto nada; que estoy estresada porque me voy a tener que perder el primer día de clases en un nuevo instituto, y es que llevo perdidas tantas horas de clases yendo a médicos este 2017 que estoy cansada; que siempre te cuento lo que está pasando en mi grupo de amigos porque me sabe mal ocultártelo; que todo el dinero que te quejas de darme me lo gasto en chupachups y pipas; y que te digo lo que voy a hacer aunque no te guste de antemano, para que ya que voy a hacer algo que no te gusta al menos lo sepas y no te lleves la sorpresa.
Soy un tipo diferente de rebelde, mamá, soy una rebelde que avisa y que contra todo el mundo sigue adelante con su plan. Así soy yo. Y aunque de esta forma me esperan más peleas y más llantos no pienso cambiar. Quizás no puedo, quizás no quiero. No me importa.
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